En un contexto nacional con altas demandas sanitarias, la evidencia científica se constituye como la guía para una distribución eficiente de recursos, la optimización de intervenciones y la garantía de resultados positivos en la salud de los colombianos(as).
Colombia cuenta con un valioso capital humano que se dedica a generar evidencia, con rigor científico, y aporta al bienestar de todos los habitantes del país. En especial, cuenta con una agencia nacional, el Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud (IETS), que posibilita la estandarización de la atención en salud, la disminución de inequidades y la sostenibilidad financiera del sistema, impactos relevantes a propósito del Día mundial de la salud este 7 de abril.
La evidencia se relaciona con el uso consciente de la mejor información disponible para tomar decisiones. Por eso, en el IETS evaluamos los medicamentos, vacunas, equipos y procedimientos médicos, entre otros, teniendo en cuenta el contexto para que la evidencia generada sea pertinente a las realidades y responda a las necesidades del país. De esta manera damos soporte a la toma de decisiones informadas en diferentes niveles.
En el nivel macro, ayuda a formular y ajustar políticas públicas promoviendo la innovación que aporte valor real. En este campo, por ejemplo, aporta evidencia para definir las diferentes tecnologías que se cubren con la Unidad de Pago por Capitación (UPC). En el ámbito meso, orienta la práctica asistencial con la creación de herramientas, como guías de práctica clínica y protocolos, para que todos los pacientes reciban la mejor atención con base en las prácticas más seguras y de mayor efectividad. En el nivel micro, hace evaluaciones de tecnologías a nivel hospitalario para que se hagan adquisiciones de equipos biomédicos, dispositivos e insumos de una forma adecuada según el contexto.
Expertos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud, enfatizan en que la toma de decisiones informada en la evidencia es esencial para lograr sistemas de salud equitativos, eficientes y de alta calidad dado que la evidencia brinda los insumos necesarios para que los tomadores de decisiones protejan el derecho a la salud de la población.
La evidencia entonces es un elemento crucial porque:
- Permite identificar las intervenciones sanitarias más efectivas, lo que facilita la asignación eficiente de los recursos disponibles, maximizando el valor de la inversión en salud.
- Proporciona información sobre las mejores prácticas clínicas, tratamientos más seguros y eficaces, y las intervenciones que generan mejores resultados en la salud de los pacientes. Al basar la atención sanitaria en la evidencia, se garantizan prácticas de prescripción seguras se reduce la variabilidad en la práctica clínica y una atención de alta calidad.
- La evidencia además proporciona a los responsables políticos, gestores sanitarios y profesionales de la salud información necesaria para decidir sobre la formulación de políticas, asignación de recursos, selección de intervenciones, evaluación de resultados, entre otras.
La invitación es a incorporar la evidencia en la toma decisiones en todos los niveles, con el objetivo de construir el futuro que todos queremos, con mejores resultados en salud.